05 de mayo de 2019

Las jóvenes con problemas de adicción pudieron conocer que era posible un cambio en sus vidas si conectaban sus corazones con la palabra de Dios.

 

 

El fin de semana el Centro especializado en el tratamiento y rehabilitación de mujeres con problemas de adicción «Cetad Fénix» fue diferente: Como parte de la agenda programada por el Ministerio Internacional “Capellanes Unidos del Ecuador al mundo entero”, los siervos de la Misión Buenas Nuevas llegó hasta el centro de rehabilitación para para dar una nueva esperanza a la vida de varias jóvenes en Azogues.

En esta visita, dieciséis jóvenes en rehabilitación por problemas de adicción, junto al equipo médico y administrativo del Centro, escucharon atentamente el mensaje que los pastores David Kim, Noé Lee y la misionera Sofía Park les compartieron.

 

 

El grupo de jóvenes voluntarios de la iglesia Buenas Nuevas Quito también participó en esta labor. La voluntaria Johanna Cobo compartió su testimonio de salvación a través de las academias del idioma coreano. Los jóvenes voluntarios, por medio de una presentación de teatro con la canción Everything, demostraron como el pecado y deseos arrastran al ser humano pero que sólo Cristo vence esta fuerza.

 

La pastora Sofía Park compartió con las jóvenes mujeres la palabra en Juan 1:29, cuando Juan el Bautista vio a Jesús venir hacia él en el desierto exclamó al reconocerlo «Eh ahí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo». A través de su testimonio compartió, como de haber pertenecido a una familia budista, al crecer buscaba respuestas sobre la vida después de la muerte, la creación del mundo y su propósito en la tierra, pero al no encontrarlas se sentía vacía y esta necesidad de conocimiento espiritual iba creciendo en su interior. A pesar de tener un buen comportamiento con sus padres, maestros y demás autoridades, su vida se iba perdiendo en la adicción a los videojuegos, llegando a pasar hasta 12 horas seguidas en la computadora y también con las salidas con sus amigos. Sin embargo el vacío se iba aumentado hasta que, pudo oír el evangelio por medio de una vecina que le compartió a ella y a su familia.

 

 

 

La pastora, hizo referencia de Génesis 1:1, explicando que cuando la tierra estaba desordenada, vacía y en tinieblas, por sí misma la tierra no podía cambiar su condición aun teniendo el deseo de cambiar, así mismo las vidas de las personas sin tener a Dios y su palabra tiene la misma condición, están en desorden, en tinieblas, y vacías, por sí mismas las personas no pueden cambiar su condición sino que como en Génesis capítulo 1, solo con la palabra de Dios a través de Jesús las personas pueden cambiar y andar en Luz como en Juan 3, el que me sigue no andará en tinieblas. La intervención a las jovencitas en rehabilitación concluyó con la reflexión de vivir en la luz de Jesús.

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