[Perú] Lima, Trujillo, Ica y Piura reabren sus puertas para celebrar el servicio de culto presencial

 

Después de casi nueve meses de escuchar la palabra de Dios por medio de Zoom y otras plataformas online, la misión central de Lima abrió sus puertas nuevamente para recibir a los hermanos y escuchar la palabra de Dios de forma presencial, cumpliendo las normativas de salud recomendadas por el gobierno.

­­Los cultos se llevaron a cabo en dos horarios, 10 de la mañana y dos de la tarde. Desde muy temprano, los hermanos se acercaban a la iglesia para poder escuchar juntos la palabra del siervo de Dios. Después de seguir los protocolos de seguridad, eran dirigidos al salón de culto. Allí pudieron escuchar melodías interpretadas por el Coro Gracias.

También, los hermanos podían compartir sus testimonios sobre sus dificultades y la ayuda que Dios les dio en este tiempo de crisis. A pesar de las situaciones que habían afrontado, sus corazones estaban llenos de gozo al escuchar la palabra que compartió el siervo de la misión principal de Perú, Ps. Daniel Jo.

En Trujillo, los hermanos estaban agradecidos porque Dios permitía reiniciar los cultos presenciales. Ellos llegaban contentos y compartían sus testimonios de cómo Dios les ayudó durante este tiempo por medio de la palabra que se compartía por las diversas plataformas online.

También se recibió a los nuevos hermanos que recibieron la salvación por medio de las prédicas virtuales. Luego de escuchar la palabra, los hermanos se saludaban unos a otros con mucha alegría y al término de la reunión estaban agradecidos con Dios por mantenerlos en su gracia.

De igual forma en la ciudad de Piura, los hermanos pudieron reunirse nuevamente en dos turnos. Los hermanos con mucha alegría participaron agradeciendo a Dios por este precioso tiempo. Por un tema de prevención, los hermanos silver y las hermanas con hijos pequeños no pudieron asistir, pero participaron conectándose a la transmisión en vivo vía Facebook.

Finalmente, la iglesia de Ica también recibió a los hermanos. A pesar que había muchas dudas sobre la asistencia de ellos, pero los hermanos podían llegar y testificar con lágrimas de felicidad el agradecimiento a Dios por una nueva oportunidad de llegar a la iglesia y estar junto a los siervos, permitiéndoles fortalecer su corazón aún más.

Estamos agradecidos a Dios por su gracia y misericordia de permitir recibir a los hermanos, siguiendo la guía de los siervos, ayudándonos a guardar nuestro corazón y vida todo este tiempo.

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