


Misión Buenas Nuevas San José fue sede del Taller de Maestros del Servicio Dominical Infantil celebrado el 20 y 21 de junio con la participación de 40 maestros provenientes de las diferentes sedes en Costa Rica.


Se contó con la participación de maestros de Cartago, Desamparados, Guápiles, Liberia y San Ramón.
Los maestros refrescaron su corazón y se prepararon para afrontar los nuevos retos de la actualidad para compartir el evangelio a los niños.





También aprendieron cómo manejar el ambiente en el Servicio Dominical para que los niños puedan escuchar la palabra de Dios con más atención. A la vez, practicaron varias mímicas que pueden usar durante el tiempo de alabanzas, y aprendieron a planificar los juegos para que no solo sean un momento de recreación y esparcimiento, sino también una oportunidad para reforzar temas valiosos para su vida espiritual.


La pastora Belén Park fue la encargada de dirigir este evento, y por medio de su predicación, los maestros reflexionaron sobre la importancia de su labor dentro de la Iglesia. La pastora comentó: “Los niños son el futuro y debemos sembrar en sus corazones desde muy jóvenes la gracia de Dios, y no simples estándares de comportamiento”.


También, mediante su predicación les mostró a los maestros cómo deben preparar sus enseñanzas, primeramente, meditando y experimentando el poder de Dios, para así poder compartirlo honestamente con los niños. Por último, les enseñó los tipos de personalidades y cómo todos son igualmente válidos y útiles para la difusión del evangelio.


Los maestros también tuvieron un tiempo de comunión donde pudieron abrir sus corazones y compartir cómo el taller había sanado heridas que no sabían que tenían. Testificaron cómo este espacio les regaló nuevas fuerzas y esperanza para participar activamente en la educación espiritual de los niños en sus respectivas Iglesias.



Agradecemos a Dios por el tiempo compartido y porque por medio de este taller muchos maestros renovaron su corazón. Ahora tienen la palabra de esperanza, listos para sembrar en los corazones de los niños la semilla del evangelio.