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[Ecuador] Siete seminarios bíblicos se realizaron en varios sectores de Quito

04 de junio de 2018

Casi una decena de personas que nunca antes habían escuchado el Evangelio de Salvación conocieron que sus pecados habían sido lavados perfectamente por Jesucristo.








Del lunes 14 de mayo al sábado 2 de junio los hermanos de la Iglesia Buenas Nuevas de Quito unieron sus corazones para preparar varios seminarios bíblicos en distintas partes de la ciudad. Desde el extremo sur de Quito, en Guamaní, hasta el extremo norte de la ciudad, en Calderón y la Mitad del Mundo, las casas de algunos hermanos, sus lugares de trabajo o incluso las casas comunales de algunos barrios fueron los lugares que acogieron a varias personas nuevas que, al recibir un volante, un mensaje por whatsapp o una llamada, asistieron para escuchar las buenas nuevas.














Las zonales de Guamaní, Calderón, La Magdalena, Centro, La Concepción, La Luz y Mitad del Mundo, rompiendo sus propios límites, avanzaron en la preparación de estos seminarios.

Los expositores fueron los hermanos casados, jóvenes adultos y diáconos, quienes a través de sus testimonios capturaron el corazón de los invitados. Llamaba su atención que solamente por haber creído en la palabra de Dios que está escrita en la Biblia, la vida de los expositores haya cambiado tan hermosamente.










A través de los libros de Juan, donde Nicodemo pregunta a Jesús cómo nacer de nuevo, o de la mujer samaritana que luego de conversar con Jesús conoció que Él era la fuente de agua viva, algunos de los invitados podían verse reflejados en estos personajes.
Asimismo con la palabra de Hebreos 10 iban comprendiendo que no había nada que pudieran hacer para agradar a Dios, sino que la salvación de su alma solamente la obtendrían al creer en la obra que Jesús hizo en la cruz.











Algunos jóvenes prepararon presentaciones especiales, o invitaron a sus amigos a participar en ellas como una estrategia para atraerlos al seminario y que escuchen la Palabra. Algunas hermanas casadas que salieron a comprar algún alimento volvieron al seminario con la tendera del barrio como invitada especial. Los adolescentes invitaron a sus compañeros de colegio a jugar futbol después de participar en el seminario. Todos buscaron la manera de llevar a nuevas personas para que escuchen el Evangelio.

















Aunque el número de personas nuevas no fue el esperado, los hermanos de la Iglesia en Quito saben que la próxima vez que preparen los seminarios bíblicos zonales, tendrán nuevamente la oportunidad de poner todo su corazón para que más personas puedan escuchar la Palabra y reciban la salvación, conforme la voluntad de Dios.