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[México] Conociendo el corazón del Padre.








El 29 de abril de 2018, en la Iglesia Buenas Nuevas Monterrey, se realizó el evento del Día del Niño, donde pequeños y grandes se divirtieron por medio de las diferentes actividades y presentaciones que los hermanos y jóvenes prepararon con todo el corazón.












Por segunda ocasión se organizó el evento del día del niño con la temática del Chavo del 8, debido a la gran respuesta recibida hace poco más de dos años. También en esta ocasión no solamente las maestras de la escuelita dominical prepararon este evento si no que se contó con la entusiasta participación de los adolescentes, jóvenes y hermanos de la iglesia.










El evento dio inicio con la participación del grupo de grupo de baile The Righteous Stars Monterrey, quienes presentaron dos danzas con las cuales levantaron el ánimo de este gran día.









Posteriormente tocó el turno de aprender un baile llamado “Tomato”, con la cual las maestras pudieron explicar cómo un tomate por sí mismo no puede convertirse en cátsup o en jugo de tomate, pues aunque tenga el deseo de cambiar no puede hacerlo al 100%, necesita la ayuda de alguien más.
Y de esa misma manera los niños por ellos mismos no pueden dirigir su vida, para eso necesitan de sus padres quienes con corazón quieren guiarlos pues les aman.











Continuando con el programa se presentó la obra de teatro llamada ¨La Chilindrina Pródiga¨ haciendo alusión a la parábola del Hijo Pródigo, siendo esta historia el mensaje principal del evento. El pastor Edgar Barajas compartió sobre la importancia de conocer el corazón de los padres, así mismo conocer el corazón de Dios, el cual mandó a su hijo Jesucristo para limpiar el pecado del mundo. Al descubrir esto se puede llevar una vida muy feliz así como el hijo pródigo regresó al padre y fue feliz. Para concluir su mensaje, el pastor invitó a los niños a conocer las historias de la Biblia, para así estar conectados con Dios.












Para continuar, los niños participaron en diferentes actividades que transmitían enseñanzas del mundo del corazón, mientras que los hermanos de la iglesia tuvieron tiempo para compartir el Evangelio con los papás y adolescentes invitados, naciendo en ellos deseo por escuchar más sobre la palabra y expresaron que les gustaría volver.


















Antes de partir los asistentes tomaron un rico refrigerio, mientras convivían y la felicidad llenaba todos sus corazones. Sin lugar a dudas el ambiente se tornó muy agradable y cada uno de los participantes pudo reencontrarse con su niño interior, pero sobre todo llevaron consigo la importancia de conectar su corazón con su padre.