


Del viernes 14 al domingo 16 de noviembre, Misión Buenas Noticias Costa Rica llevó a cabo el Campamento Nacional 2025 en las instalaciones del Colegio Vocacional Monseñor Sanabria, un evento que reunió a cientos de asistentes durante tres días y dos noches.



El campamento contó con la participación del pastor Han Sol Lee, ministro de Misión Buenas Nuevas República Dominicana, como expositor principal. Al evento asistieron hermanos de Liberia, San Ramón, Cartago y distintas regiones del país. En total, participaron cerca de 650 personas, entre las cuales había 140 asistentes que nos visitaban por primera vez. Paralelamente, el Campamento de Niños reunió a más de 80 niños, y alrededor de 60 jóvenes voluntarios de danza del Festival de la Luz también se hicieron presentes.

Este encuentro se convirtió en una valiosa oportunidad para compartir sobre el amor de Dios, la libertad del pecado y una vida llena de auténtica felicidad en Cristo.

La inauguración oficial estuvo a cargo del pastor David Kwon, quien expresó:
“Al final de este campamento nadie va a salir con tristeza, enfermedad o depresión; todos vamos a salir con crecimiento espiritual y mucha felicidad”.



La primera noche inició en un ambiente de gran entusiasmo con danzas y las alabanzas del grupo Ríos de Vida, que prepararon el corazón de los participantes para el mensaje de la noche.



Durante la conferencia inaugural, el pastor Han Sol Lee compartió sobre algunos de los errores que cometió en su juventud y cómo, en aquel tiempo, no valoró la Iglesia ni el ministerio de su padre. Aunque externamente nada cambió en su vida tras recibir la salvación, la Biblia le enseñó que, después del perdón por la sangre de Cristo, ya no hay más pecado. Jesús murió por todas las personas, aunque no hayan sido perfectas, y resucitó para justificarlas.
Destacó también que Jesús está vivo y obra en cada creyente, aun cuando la persona no tenga un corazón sensible. La Biblia enseña en Salmos 119:105 que Él es lámpara a nuestros pies. Dios está guiando cada paso, y cuando una persona avanza apoyándose en Él, iluminará su camino y le permitirá alcanzar la felicidad.



La jornada del sábado inició con un devocional impartido por el pastor Han Sol Lee, tanto en las instalaciones de la Misión como en línea, donde numerosos hermanos participaron de manera presencial y virtual.



Posteriormente, el grupo Ríos de Vida dirigió la dinámica de enseñanza de una canción, segmento que fue muy disfrutado por los asistentes.
El pastor David Kwon compartió las conferencias matutinas. Se centró en Hechos 1:3–6, cómo comprender el corazón de Dios a través de la Biblia. También recordó el ejemplo de Abraham, quien esperó más de nueve mil días para recibir a Isaac, el hijo prometido. Explicó que Dios nunca falla; sus promesas son eternas y se mantienen a pesar de la incredulidad y los pensamientos negativos que se levantan en las personas.
“Nuestros pensamientos son inestables y peligrosos, pero Dios no quiere abandonarnos; quiere transformar nuestro corazón”, afirmó.




Ese mismo día tuvo lugar el aula del evangelio, donde muchos de los nuevos participantes escucharon por primera vez el mensaje de la salvación.
Por la tarde se realizaron academias, actividades musicales y espacios de comunión, donde los hermanos compartieron testimonios.


En la conferencia nocturna, el pastor Han Sol Lee compartió una de las experiencias más difíciles de su vida.
“Dios me permitió esa dificultad para anunciar el evangelio”, expresó.


La Palabra de cierre estuvo nuevamente a cargo del pastor Han Sol Lee, quien, en el segundo servicio, profundizó en San Marcos 4:1–9 con la parábola del sembrador y los diferentes tipos de tierra. Explicó que la vida espiritual solo da fruto cuando es guiada y administrada por Dios; lo que hace que una tierra sea buena es únicamente el cuidado del dueño.
“La tierra no necesita ser especial; cuando tiene un labrador, él es quien hace la obra”, expresó. Destacó que el problema no está en la capacidad de las personas, sino en la disposición de poder recibir o no la guía.



Los testimonios del pastor conmovieron profundamente a los asistentes.
Después del último mensaje, se realizó la Santa Cena y, posteriormente, todos se pusieron de pie para cantar tomados de las manos, dando por terminado el Campamento Nacional en un ambiente lleno de gozo y agradecimiento.

Este campamento permitió a los participantes aprender una vida de fe basada en mirar únicamente a la Palabra de Dios. La participación de los jóvenes voluntarios del Pasacalles del Festival de la Luz fue especialmente significativa.
Misión Buenas Nuevas Costa Rica expresó su esperanza de que la palabra de Dios, sembrada en los corazones de todos los asistentes, continúe guiando y transformando sus vidas en los días venideros.
Testimonios

“Vine a este campamento en San José y me ha parecido increíble. Aquí aprendí sobre el perdón de los pecados. Entendí que la salvación no se trata de obras, sino de lo que Jesús hizo en la cruz”.
Sharon Hernández, participante nueva

“En este campamento estoy entendiendo lo que no he comprendido en todos estos cuatro años en la Iglesia. El Señor me permite las luchas y pruebas que tengo para que mi corazón se sienta fortalecido y se acerque más a Él. Para mí, es el campamento más lindo al que he asistido”.
Luz Venegas, hermana de la Misión