
El 17 de noviembre, el pastor Pablo Shin recibió la invitación para compartir la palabra de Dios durante la celebración del Día Nacional de Oración por México 2025, en su 21.ª edición, realizada en el Monumento a la Revolución, un emblemático espacio ubicado en la Ciudad de México. Se estima que aproximadamente 8,000 personas escucharon la conferencia del pastor Shin.


El Día Nacional de Oración por México es una jornada promovida por comunidades cristianas y organizaciones interdenominacionales, que desde hace años convocan a creyentes de todo el país a reunirse para orar por la paz, la unidad y el bienestar nacional. Cada edición es organizada de manera independiente por distintas redes pastorales, por lo que la fecha puede variar, pero el objetivo permanece: unir a las iglesias para interceder por México.


El pastor Benjamín Lomelí Vega, director del Día Nacional de Oración por México y pastor aliado de Misión Buenas Nuevas, presentó al pastor Pablo Shin ante la audiencia.




Durante su participación, el pastor Shin destacó que el arrepentimiento es un paso importante en la vida espiritual, pero subrayó que, por sí solo, no constituye el perdón del pecado, tal como enseña la Escritura: “Arrepentíos y creed en el evangelio” (San Marcos 1:15).
En su mensaje, utilizó la historia bíblica de la serpiente de bronce en el desierto para ilustrar que el arrepentimiento debe ir acompañado de la fe. Explicó que, aunque el pueblo de Israel reconoció su pecado, la verdadera salvación llegó cuando miraron a la serpiente de bronce, una sombra profética de Cristo, y creyeron.
También enfatizó que, así como los israelitas fueron salvados al mirar la serpiente, la salvación llega al poner la mirada en Jesucristo, quien cargó con el pecado de la humanidad muriendo en la cruz y dando vida eterna. Citó Romanos 4:25 para recordar que Jesús “fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación”.




“Jesucristo, antes de morir, mirando al cielo, proclamó: ‘Consumado es’. Estas palabras no son solo una bonita frase; son un testamento. Cuando su testador muere, el testamento se vuelve efectivo y legal. ¿Qué consumó? Pagó la deuda de nuestro pecado y consumó nuestra justificación”, explicó el pastor Shin.
Para concluir, invitó a los asistentes a no solo arrepentirse, sino también a creer plenamente en Jesucristo, asegurando que, por fe, ya han sido limpiados y perdonados, y que pueden vivir reconciliados con Dios.



Durante el evento, varios pastores y directivos de Misión Buenas Nuevas subieron al estrado para orar por diferentes estados de la República Mexicana. Entre ellos: el pastor Salvador Pérez Garnica (Tlalnepantla) oró por Zacatecas; el anciano Armando Orozco Jiménez (CDMX) oró por Tabasco; y el pastor Ángel Castañeda Vargas oró por Veracruz.




Fue un momento de profunda unidad entre los asistentes, en el que pastores, líderes y creyentes de distintas regiones del país se congregaron para reconocer a Dios y compartir sobre el profundo amor del Señor. Sin duda, la jornada dejó en cada participante un sentimiento de esperanza y renovación espiritual.







Misión Buenas Nuevas felicita al pastor Benjamín Lomelí por el trabajo de unidad que ha logrado entre el cristianismo en México a través de este evento, deseándole que Dios siga bendiciendo grandemente su vida y ministerio.




