Misión Buenas Nuevas

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

[Colombia] Seminario Bíblico con el Pastor Joseph Park “Renovando la Mente”

Del 3 al 5 de enero, la Iglesia Buenas Nuevas Colombia inició el año 2026 con un Seminario Bíblico en la sede central de la ciudad de Bogotá. El pastor Joseph Park, de la Iglesia Buenas Nuevas EUA, fue el expositor, y al seminario acudieron cerca de 600 personas, entre ellos invitados y miembros de todas las sedes a nivel nacional.

 

 

Durante la primera sesión, el expositor enfocó su mensaje en la redención que el Señor Jesucristo otorgó al mundo por medio de San Juan capítulo 8, con la historia de la mujer adúltera:

Así como lo menciona este pasaje (Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más), las palabras que Jesús le dijo a esta mujer son las mismas que Él nos dice a nosotros. ¿Y qué es lo que Jesús nos dice? En 1 Corintios 1:30 se menciona que Jesús nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; estas son las palabras que debemos mantener en el corazón”.

 

 

Jóvenes que participaron en algunas actividades de la iglesia también asistieron al Seminario Bíblico y, con mucha alegría, expresaron lo que habían aprendido:

Ya Jesucristo pagó por el pecado de nosotros; el pastor nos puso muchos ejemplos y aprendí mucho. Me ha quedado el mensaje de que Cristo ya pagó en la cruz por nosotros y agradecerle por lo que nos da”.

Juan Guillermo, joven invitado de Antioquia

 

 

Antes no había escuchado la palabra y me sentía como si tuviera pecado, pero con lo que habló el pastor supe que no debo sentirme así; debo estar en tranquilidad, porque Jesucristo pagó por nuestros pecados. ¡Me siento muy feliz!”.

Francisco Marín, joven invitado de Cali

En la segunda sesión, el pastor, a partir de Levítico 17, citó: “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona”.

 

 

“Dios quiere que paguemos con sangre, porque es la sangre la que hace la expiación por la persona; no son las buenas obras, no es la oración, no es el arrepentimiento, ya que el precio que debe ser pagado por el pecado es la sangre. Es equivocado pensar que, si se cometen tres pecados y se ora tres veces, o se hacen cinco cosas buenas, por ello se será perdonado, porque la paga del pecado es la muerte.

Las ofrendas de Levítico 17 tenían un problema: solo cubrían el pecado de una persona o por un tiempo limitado. Era necesaria una ofrenda perfecta, y por ello Dios preparó a Jesucristo para ser el Cordero de Dios, morir, derramar su sangre, pagar por los pecados de toda la humanidad y hacernos limpios para siempre. Hebreos 9:12 señala: ‘Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención’. Así está escrito”, indicó el pastor.

En la tercera y última sesión, el pastor Joseph Park inició compartiendo su testimonio de salvación, explicando cómo había comprendido que, a través de Juan el Bautista, sus pecados habían pasado a Jesucristo, haciéndolo justo y transformando su corazón, trayendo esperanza y luz a él y a su familia. Posteriormente citó Isaías 40 (“Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados”).

La sangre de Jesucristo nos hizo tan santos y justos como Dios. La sangre que Jesucristo derramó en la cruz Él la llevó al tabernáculo del cielo, al tabernáculo perfecto. Todo en la tierra es temporal; en la tierra nada dura para siempre, pero en el cielo todo es eterno. Jesucristo entró una vez y para siempre en el Lugar Santísimo del tabernáculo del cielo, obteniendo eterna redención, eterna justicia y santidad, que nadie puede quitarles”, enfatizó el expositor.

 

 

Retomando el segundo momento en el que Dios escribió en tierra, junto a la mujer adúltera, el pastor puntualizó: “Por eso Jesucristo escribió en tierra; la tierra representa al hombre. Así, Jesús, con su dedo, escribió un nuevo pacto, una nueva promesa en nuestros corazones. Hebreos 10:16 señala: ‘Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes las escribiré’. ¿Qué escribió Jesús en nuestros corazones? Hebreos 10:17 ‘añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones’, este es el corazón de Dios”. Así culminó el pastor la exposición.

El Seminario Bíblico fue un gran aprendizaje para fortalecer la fe a través de la perfecta obra redentora de nuestro Señor Jesucristo. Nuestros pecados terminaron y han sido pagados completamente; esto está escrito en los corazones de todos los participantes. Colombia recibió gran bendición.