Del viernes 1 al domingo 3 de mayo, la Misión Buenas Nuevas República Dominicana invitó al pastor Pablo Shin como expositor principal para celebrar un CLF y un Servicio Unido.

A partir del 2 de mayo, se llevaron a cabo tres sesiones del CLF en la Iglesia Buenas Nuevas Santiago. El pastor Pablo Shin, Director General de la Misión Buenas Nuevas para México, Centroamérica y el Caribe, Presidente del Congreso de Líderes Cristianos (CLF) en esta misma región y pastor principal de la Iglesia Buenas Nuevas de la Ciudad de México, compartió detalladamente el tema “El orden de la salvación revelado en el Tabernáculo”. Aproximadamente 120 personas, entre pastores, líderes de iglesias y creyentes de toda la República Dominicana, se reunieron para recorrer el Tabernáculo a través de la Palabra.



Antes de cada mensaje, los estudiantes de la Escuela de Música de la República Dominicana glorificaban a Dios mediante alabanzas, uniendo así los corazones de los asistentes.


El pastor Pablo Shin compartió el siguiente mensaje con los asistentes al CLF:
“Dios le hizo una promesa a Abraham: un pacto eterno relacionado con la venida del Mesías y la justificación por la fe en Jesucristo. Un examen minucioso de las Escrituras revela que Dios ya perdonó todos nuestros pecados por medio de Jesucristo y desea que nos acerquemos con confianza al trono de la gracia. Todos los elementos del tabernáculo son una prefiguración del Evangelio, mediante el cual Jesucristo derramó su sangre en la cruz para perdonar nuestros pecados”.

“El mensaje del pastor hoy fue realmente asombroso. Muchas personas intentan obtener el perdón de sus pecados cumpliendo la ley, pero Dios ya sabía que eso no sería posible y nos entregó a Jesucristo, por medio de quien todos nuestros pecados pueden ser perdonados. El Tabernáculo revela el amor de Dios, mostrando claramente el poder de la sangre de Jesús y cómo llegamos a ser justos. Hoy pude comprender con claridad que la sangre de Jesús ha lavado eterna y completamente todos mis pecados, y doy infinitas gracias a Dios por su misericordia al permitirme estar en este lugar.”
–Pastor David Olivo, Iglesia Pentecostal Shaddai Santidad

En la mañana del día 3 de mayo, se celebró un Servicio Dominical Unido en la Iglesia Buenas Nuevas Santiago. Fue un tiempo en el que creyentes de Santo Domingo, Santiago y Haití se reunieron para escuchar la Palabra de Dios.
Tomando el Tabernáculo como tema principal, el pastor Pablo Shin explicó que existen dos tipos de purificación. La primera ocurre cuando un pecador es limpiado de sus pecados mediante la sangre del sacrificio expiatorio en el altar de los holocaustos; la segunda, cuando un sacerdote lava sus manos y pies contaminados durante el servicio al pueblo con el agua limpia de la pila.
Asimismo, explicó que Dios desea que, aun después de escuchar el Evangelio y recibir el perdón de los pecados, los creyentes continúen siendo purificados y edificados mediante la comunión de la Palabra dentro de la iglesia, la cual es comparada con la fuente donde los sacerdotes se lavaban en el Tabernáculo, para así llevar a cabo la obra como sacerdotes del Evangelio.

“Al escuchar el mensaje sobre el lavamiento en la fuente, la enseñanza acerca de la importancia de la comunión con Dios impactó profundamente mi corazón. Comprendí que una vida de fe es imposible sin la comunión dentro de la iglesia. Entendí que Dios desea no solo que le sirvamos, sino también que nuestros corazones sean restaurados y que recibamos la fortaleza para seguir adelante en la fe a través de una comunión genuina.
Muchas veces, aun mientras corremos la carrera de la fe, cargamos sin darnos cuenta cosas que contaminan nuestra relación con Dios; sin embargo, por medio de este mensaje, Dios nos mostró que Él nos restaura mediante una comunión sincera y continua con Él. Estoy agradecido de haber aprendido que la comunión no es una opción, sino el fundamento de toda vida espiritual”.
-Pastor Bernardo, Iglesia Buenas Nuevas Santo Domingo

Además, durante esta visita, el pastor Pablo Shin dirigió reuniones con diferentes áreas y directivos de la iglesia para compartir la Palabra de Dios. A través de estos encuentros ministeriales y tiempos de comunión personal, la iglesia pudo fortalecerse y vivir un tiempo de gratitud en el que Dios unió los corazones.

“Lo que más me conmovió fue el tiempo que compartí con el pastor y los directivos de la iglesia. Hablamos de cómo Dios nos salvó, ante todo, para estar con Él, y de cómo la fragancia de Jesucristo se manifiesta en nosotros aun sin darnos cuenta cuando vivimos junto al Señor.
Además, al hablar sobre llevar el yugo juntos, enfatizó la importancia de recibir la guía de Dios a través de la iglesia. Esto me permitió reconocer que mi corazón estaba enfocado en algo incorrecto y volver nuevamente al Señor. Doy gloria a Dios, quien hará crecer la iglesia en la República Dominicana y nos permitirá difundir el Evangelio a través de nuestras vidas”.
-Hermano Joselyn
“A través de esta comunión, el mensaje de no enfocarnos en los resultados, sino de creer que Dios ya nos ha establecido como sus siervos sin importar las circunstancias, impactó profundamente mi corazón. Así como un edificio alto no puede construirse sin una base sólida, el fundamento de la fe es creer en la Palabra de Dios. Doy gracias a Dios por haber guiado mi corazón hacia su Palabra”.
-Evangelista Julián

Cabe señalar, que se llevó a cabo un significativo encuentro con el Dr. Gilberto Serulle, exalcalde de Santiago, República Dominicana, quien ha brindado un valioso apoyo a la iglesia y al establecimiento de la Escuela de Música. Durante su gestión como alcalde de Santiago, respaldó con gran disposición la realización del Campamento Mundial en cinco ocasiones.
El Dr. Gilberto Serulle recibió al pastor Pablo Shin y a su grupo con gran calidez y aprecio, recordando la estrecha relación y cooperación que se ha fortalecido a lo largo de los años. A través de este encuentro, fue posible recordar una vez más la fidelidad de Dios, quien ha guiado y sostenido esta obra durante todo este tiempo.

La reciente visita del pastor Pablo Shin a la República Dominicana brindó un valioso tiempo para compartir la Palabra y abrir el corazón, recibiendo así consuelo, ánimo y una nueva esperanza.
Se espera que Dios continúe obrando poderosamente en la República Dominicana en el futuro.