
La Escuela Dominical de Misión Buenas Nuevas España organizó un evento especial con motivo del Mes de la Familia. El objetivo de la jornada fue transmitir a los niños el amor y la esperanza de Dios, brindándoles al mismo tiempo momentos inolvidables a través de diversas presentaciones y actividades participativas.
Numerosos niños llegaron a la iglesia acompañados de sus padres y fueron recibidos en un ambiente lleno de entusiasmo. Poco a poco, el lugar se fue llenando de risas, alegría y un cálido ambiente de convivencia.
En España, el mes de mayo se celebra como el Mes de la Familia, una temporada en la que se llevan a cabo numerosos eventos culturales y festivales dirigidos a niños y familias. Parques, plazas, escuelas e iglesias son escenario de espectáculos y actividades participativas donde las familias pueden disfrutar juntas, llenando cada espacio de alegría y de las risas de los más pequeños. En un entorno donde padres e hijos comparten tiempo de calidad y fortalecen sus vínculos, estas celebraciones también representan una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la familia.

Tras la presentación del anfitrión, dieron inicio las actividades recreativas. Durante las presentaciones de danza por los jóvenes, los niños disfrutaron del evento.
Asimismo, la representación teatral de “David y Goliat” fue recibida con gran entusiasmo, lo que incrementó aún más la emoción y el ambiente festivo de la jornada.



El misionero Seong Min Kang compartió el mensaje por medio de la historia de David y Goliat, destacando cómo David, un joven pastor aparentemente débil, venció al gigante Goliat, a quien nadie se atrevía a enfrentar, gracias a su confianza en Dios y a su valentía.

También citó Hechos 13:22: “Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”. A partir de este pasaje, destacó que Dios no eligió a David por sus habilidades o capacidades, sino porque tenía un corazón conforme al suyo y estaba dispuesto a seguir Su voluntad.
Asimismo, transmitió a los asistentes que, aun en medio de las dificultades, cuando dejamos de depender únicamente de nuestras propias fuerzas y avanzamos con fe, poniendo nuestra mirada en Dios, Él permanece a nuestro lado y nos fortalece para superar cualquier situación.

Posteriormente, se llevaron a cabo diversos talleres infantiles impartidos por los jóvenes.





Los niños se desenvolvieron con naturalidad y fortalecieron sus lazos de amistad mientras participaban en juegos y actividades. A lo largo de la jornada, compartieron momentos de diversión y compañerismo que llenaron el lugar de entusiasmo y alegría.



“Me divertí mucho jugando y haciendo mariposas con mis amigos. ¡Quiero volver la próxima vez!”.
Justine invitado

“La presentación de taekwondo fue lo que más me gustó, y la pintura facial también estuvo muy divertida. Fue muy bonito poder reír y jugar con mis amigos”.
Daniel invitado

“Ver a los niños sonreír y disfrutar cada momento nos llenó de gratitud. Lo más especial fue que no solo se divirtieron, sino que también aprendieron valiosos principios a través de las presentaciones y del mensaje compartido. Estoy seguro de que será un recuerdo que mi hijo conservará por mucho tiempo”.
Graciela invitada

“Esta fue la primera vez que asistí tras recibir una invitación, y disfruté mucho del ambiente cálido y acogedor. Me sentí tranquila al ver a los niños integrarse rápidamente con sus amigos y participar con alegría. También pude percibir la dedicación y el cariño que los organizadores pusieron en cada detalle del evento. Si tengo otra oportunidad como esta, sin duda volveré a participar”.
Leticia invitada

Los hermanos de la iglesia prepararon cada detalle con esmero para que los niños pudieran disfrutar plenamente.
Asimismo, organizaron presentaciones y diversos programas con la intención de transmitirles el amor y la esperanza de Dios, más allá de ofrecer únicamente un momento de diversión. El evento concluyó en un ambiente alegre y entrañable, en el que los niños aprendieron sobre la fe y el amor de Dios, llevándose consigo alegría y recuerdos inolvidables.