La Iglesia Buenas Nuevas Lima celebró el Gran Seminario Bíblico, realizado del 23 al 25 de junio, con la participación del pastor Beom Seop Kim, ministro de la Misión Buenas Nuevas Brasil. Cada noche, más de 450 personas se dieron cita en el auditorio Mahanaim para escuchar la Palabra de Dios.

Cada noche se daba la bienvenida a los hermanos que llegaban con sus invitados o a quienes habían conocido del evento a través de alguna invitación recibida en las calles. Durante las dos semanas previas, los ministros, hermanos y jóvenes estuvieron saliendo a volantear y promocionar el evento.




Después de entonar algunas alabanzas, se dio paso a las presentaciones especiales. En esta ocasión participaron el Grupo Libertad, proveniente de la ciudad de Trujillo; la Banda Gloria; el Coro Esperanza Unido; y el cuarteto Armonía, que se presentó la última noche. Cada antesala a la predicación estuvo marcada por un ambiente de alegría y gozo.


El miércoles 24 se presentó la obra de teatro “Mira y Vivirás”, escenificada por los jóvenes de la iglesia. Fue una puesta en escena basada en la historia de la “serpiente de bronce”, relatada en la Biblia en el libro de Números. En ella, cada persona que era mordida por una serpiente debía mirar la serpiente de bronce para vivir; de igual manera, hoy es necesario mirar a Jesús en la cruz para ser libres del pecado.



El sermón de cada noche estuvo a cargo del pastor Beom Seop Kim, quien compartió el tema “El arrepentimiento y la fe”, transmitiendo esperanza y confianza en la Palabra de Dios.
Durante la primera noche, explicó la diferencia entre simplemente escuchar la Palabra de Dios y apoyarse verdaderamente en ella. Basándose en San Lucas 5:2–10, recordó cómo Jesús subió a la barca de Simón Pedro, quien había pasado toda la noche trabajando sin obtener resultados. Así como la barca estaba vacía, también el corazón de Pedro se encontraba cansado y vacío, tras una vida sostenida únicamente por sus propios esfuerzos.


“Para poder recibir la salvación de nuestros pecados, es necesario que en nuestra vida nos encontremos con dos personas: Juan el Bautista y Jesús, y así podremos encontrarnos con Dios. Si lo hacemos, seremos bautizados, sepultados y resucitados juntamente con Jesús. De esta manera, Dios nos ha regalado el vestido de justicia y ya estamos revestidos de blanco”, señaló el expositor.


La noche del jueves 25 explicó que la verdadera vida de fe consiste en el arrepentimiento y la fe. Señaló que este mensaje transforma la dirección de la vida: ya no se camina hacia el pecado, sino que ahora se vive proclamando la salvación.
Asimismo, recordó que cuando el corazón cambia al confiar en Dios, ocurre el verdadero arrepentimiento, entendido como una transformación interior del corazón.



En el marco de este edificante seminario, los hermanos de la Misión Buenas Nuevas Perú expresaron su gratitud por la visita del pastor Beop Seop Kim. Un momento de gran impacto y comunión se vivió cuando el pastor dedicó un tiempo exclusivo para orar fervientemente por los hermanos presentes.


Esta oportunidad no solo unió los corazones, sino que también fortaleció la fe de los asistentes, llevándolos a reflexionar sobre el verdadero arrepentimiento y a renovar su absoluta confianza en la Palabra de Dios.





“Me ha gustado bastante, y hay varios pasajes de la Biblia que me han llamado la atención, como: “No soy yo, sino el pecado que mora en mí”. Si creemos en Dios, el pecado se aparta de nosotros. Eso es lo que Dios quiere, como me explicó la hermana. Él quiere encontrarnos dispuestos para poder acercarse a nosotros. Él viene directamente a nosotros; no es necesario ir a buscarlo”.
Magaly Chuquihanga
Invitada de la ciudad de Chiclayo

“Ha sido un mensaje muy bonito. Hablaba del arrepentimiento y de creer en el Evangelio. Es muy importante, porque también trataba sobre el nuevo nacimiento en nosotros y el bautismo. El mensaje ha sido muy claro y edificante para nuestra vida, ya que nos invita al arrepentimiento genuino para caminar con Cristo y servirle en espíritu y en verdad”.
Giselle.
Invitada de la Iglesia de Lima

“El pastor decía que debemos estar vacíos para recibir la salvación. Así como ocurre con el pensamiento y el ser interior, es necesario vaciarnos para que la Palabra pueda entrar. Cuando una persona no vacía su corazón o no renuncia a sí misma, la Palabra no puede entrar.
En cambio, cuando uno está vacío, puede ser llenado, como ocurre con una copa o un vaso: cuando se vacía, puede volver a llenarse.
De verdad, este gran seminario fue de mucha ayuda”.
Hna. Claudia Layme
Iglesia Buenas Nuevas Lima
