
El Retiro Centroamericano 2026 no solo fue un espacio de alimento espiritual y comunión, sino también un magno escenario donde el talento y la fe se unieron para alabar a Dios. Durante los días de Pascua, los asistentes fueron testigos de un despliegue artístico sin precedentes que enriqueció cada programa del retiro, combinando música clásica, alabanza contemporánea y arte dramático.



El número estelar del retiro estuvo a cargo del reconocido pianista internacional, el Dr. Adlan Cruz, quien cautivó a los presentes en cuatro majestuosos conciertos. Su participación fue el hilo conductor musical de las veladas, presentándose en la noche de inauguración el 2 de abril, continuando las noches del 3 y 4, y culminando con una magistral ejecución en la mañana del 5 de abril, durante el Servicio de Pascua y clausura del retiro.

La elegancia del estilo clásico continuó resonando con la participación de la soprano Vanesa Jeong, profesora del prestigioso Colegio de Música Gracias en la República Dominicana. Con su portentosa voz, interpretó hermosas alabanzas que conmovieron a la congregación.


A esta atmósfera de solemnidad se sumó el Ensamble Musical, dirigido por la directora Karen Pérez. Este talentoso conjunto de cuerdas y vientos (violines, chelos y flautas), integrado por hermanos de distintas iglesias, engalanó el auditorio interpretando himnos tradicionales con una delicadeza y técnica impecables.



El júbilo y la energía también se hicieron presentes gracias al talento de la Misión Buenas Nuevas. El Grupo Alba, conjunto de alabanza oficial de Misión Buenas Nuevas México, ofreció un repertorio profundamente emotivo, destacando por interpretar piezas de su propia autoría incluidas en sus producciones más recientes. Canciones como «La samaritana», «Ni yo te condeno» y «Siempre has estado conmigo» resonaron en los corazones de los asistentes, transmitiendo mensajes de gracia y redención.


Por su parte, la Banda Juvenil, conformada por jóvenes de diversas iglesias de la Misión, inyectó una dosis de vitalidad insuperable. Su principal característica fue la desbordante alegría con la que dirigieron a la congregación, demostrando que la juventud está viva y gozosa en su servicio a Dios.


El momento cumbre del apartado artístico llegó el domingo durante el culto de Pascua. En un acto sin precedentes que quedará grabado en la memoria del Retiro Centroamericano 2026, el escenario reunió al Dr. Adlan Cruz, el Grupo Alba, la Banda Juvenil y el Ensamble Musical en una colaboración especial conjunta. Juntos interpretaron “Entra el Rey”, una composición de Adlan Cruz, inspirada en la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén.

La fusión del piano magistral, las cuerdas clásicas, las voces vibrantes y el ímpetu juvenil en una sola alabanza monumental fue el broche de oro perfecto. Esta unión de talentos reflejó el verdadero espíritu del retiro: diferentes dones, distintas procedencias, pero un solo corazón y una sola voz para glorificar a Dios en Su resurrección.

Se entregó un reconocimiento especial al renombrado pianista internacional, el Dr. Adlan Cruz. Este acto de honra, presidido por el pastor Han Gyu Lee, se llevó a cabo inmediatamente después de la última y majestuosa presentación de Adlan Cruz durante el Servicio de Pascua, desatando una ovación de pie unánime por parte de los miles de asistentes.


El arte teatral tuvo un espacio protagónico para ilustrar el poder del Evangelio. Durante el programa nocturno del viernes 3 de abril, los jóvenes de Misión Buenas Nuevas México protagonizaron la obra «Un nuevo amanecer», un drama que narra el esperanzador testimonio de Ricardo. La historia de este joven, quien vivía inmerso en sus propios pensamientos y aflicciones, mostró cómo el cobijo de la iglesia y la enseñanza de la Palabra pueden traer la verdadera dirección y un cambio genuino al corazón.


Para el sábado 4 de abril, y en sintonía con la celebración de la resurrección, hermanos y jóvenes de diferentes iglesias presentaron el conmovedor musical «Jairo», Una producción original de Misión Buenas Nuevas México. Esta puesta en escena, basada en la Biblia, relató el encuentro de Jairo, principal de la sinagoga, con Jesús, abordando no solo el milagro de la sanidad de su hija, sino conectando magistralmente la historia con el sacrificio de Cristo en la cruz por nuestros pecados. Una obra sumamente oportuna que encajó a la perfección con la solemnidad y el gozo de la Pascua.


El verdadero éxito de este magno programa artístico no se midió en los aplausos, sino en el impacto espiritual que dejó en los 2,300 asistentes del Retiro Centroamericano 2026. Cada acorde, cada línea dramática y cada cántico de alabanza alegraron los corazones y avivaron el espíritu del público que regresó a casa con la fe renovada y un corazón lleno de gratitud.